Crónica del sur de Lugo

José Alberto López Amaro, promotor de los convenios R.A. contra la crisis:

“Es Posible reducir la Deuda y el Déficit sin subir impuestos, sin recortar gastos, sin inflación, reactivando la economía y creando empleo”

Por Lorena Gallardo

José Alberto López Amaro, es vecino de Monforte, nacido en San Clodio en 1.952. Cursó estudios de CC. Económicas y Comercio Exterior en la UNED (Madrid). Se define como un “empresario venido a menos (por ahora)”, residió en Montevideo y Madrid, y lucha ahora contra la crisis con una soprendente filosofía, la de la universalización de los “convenios R.A.” de los que nos habla en la siguiente entrevista:

Amaro repasa alguno de los cómicos y ácidos pasajes de su libro. EC

“El Convenio R.A.(Indígnate si quieres, pero guarda las tijeras y mueve el culo)” es el título de su nuevo libro, pero sobre todo es una declaración de intenciones y una idea innovadora para enfrentar la crisis. ¿Cómo surge la idea de escribir este libro?

Los Convenios R.A. como tantas otras cosas, surgen de una mezcla de casualidad y necesidad. Es curioso cómo detrás de ese azar, hay siempre una necesidad latente que mezclada con el ingenio, nos lleva al “hallazgo” en cuestión, a través de situaciones insólitas y hasta cómicas. En mi caso, el tratamiento de la situación económica, con indignación, recortes y pasividad general, no me parecía el más adecuado y por eso decidí escribir un libro, que justamente incita a todo lo contrario: “El Convenio R.A. Indígnate si quieres pero guarda las tijeras y mueve el culo”. Se trata de un libro ameno y divertido, donde Mamá Necesidad y Papá Ingenio, que viven en Monforte, tuvieron un niño llamado Convenio, que se enfrenta a la crisis y quiere cambiar las cosas, con su nombre y apellidos: Convenio R.A.

¿En qué consisten exactamente los denominados Convenios R.A. que usted acuña, y qué persiguen?

Vivimos en un mundo regido por el Yo, primero Yo y después Yo. Cada uno va a lo suyo y es un problema difícil de evitar. Yo gano tú pierdes o quítate tú, que me pongo yo, son frases que aunque no se oyen mucho, desde luego practicamos muchísimo. El país está mal, Europa peor, y el Mundo, no veas. Ahora nos toca a los de siempre reducir el déficit de todos. Estamos indignadísimos y usamos las manifestaciones y las huelgas como la manera de llorar como niños lo que no supimos defender como hombres. Pero tranquilos, que si no lo conseguimos ya vendrán nuestros amigos a rescatarnos al 8%… ¡Será por dinero! Para evitarlo vamos a reducir el déficit por la vía de la austeridad, el recato y la subasta masiva de coches oficiales. Más impuestos no podemos subir, así que a la constricción del gasto, cerrando empresas, ahorrando mucho (qué remedio), creando más paro, trabajando más (los que trabajan) y cobrando menos; que los funcionarios nos sacarán de ésta, ¡seguro! Hace seis siglos decían (menos Galileo) que el Sol giraba alrededor de la Tierra. Hoy nos dicen que sólo es posible reducir la Deuda y el Déficit incrementando impuestos y recortando gastos.

Una frase cortita que sin embargo, ha producido casi seis millones de parados, miles de desahuciados, damnificados, indignados, cabreados y pasotas.

Algo habrá que hacer ¿verdad? Bueno, pues de momento nos indignamos, nos manifestamos, hacemos huelgas, nos ponemos lacitos y fijamos días. Empezamos por el 23-F y ya no sé por dónde vamos. Nadie se acuerda del 25-D más que un poco antes y un poco después; enseguida se nos olvida, que somos laicos y estamos muy ocupados reduciendo el déficit. Siempre la cogemos meona con algo, antes era el Cambio Climático, ahora vende más el déficit. Entonces, aparte de las medidas luminosas de España Republicana, vaciar los bancos, huelga general indefinida y desobediencia cívica, no hay mucho más. Como es poco, para darle cuerpo, metemos todo tipo de noticias negativas, evolución de la Deuda, exhibición pública de nóminas y rentas, control de imputados, partidos del siglo, juicios paralelos, precio del petróleo, ¿cómo va el Nasdaq y qué tal cerró Frankfurt? Con eso no se come, ni pagamos la hipoteca, pero ¿y lo que mola? El caso es desvariar y tener entretenido al personal. Entonces surgen los Convenios R.A. Un Convenio R.A. es por una parte la réplica a las medidas aplicadas actualmente, y por otra, una alternativa, que de implantarse, mejoraría sustancialmente las cosas.

Pues bien, tal como Galileo demostró lo contrario, los Convenios R.A. demuestran que: Es Posible reducir la Deuda y el Déficit, sin subir impuestos, sin recortar gastos, sin inflación, reactivando la economía y creando empleo. Es decir: al superávit por el ingreso, no por la contención del gasto ni los recortes.

Un Convenio R.A. es un proceso en el que cada transacción se rige por el principio del beneficio para todos los que participan en él. No hay perdedores ni paganos. No hay nada que invertir. Nada que devolver. Ni plazo, ni tipo de interés. Ni recargos. Un CRA jamás entra en mora, es inembargable. Los CRA no se pueden hacer sin IVA porque incluyen la mejor medida anti-fraude. Suponen inyecciones de liquidez en los puntos más desfavorecidos de la sociedad. No le cuestan nada al Estado, por tanto no tiene que endeudarse. A los ciudadanos no les cuestan más las cosas, al contrario, el sistema hace que perciban numerosos beneficios. El mercado paga en lugar del Estado, que se libera de multitud de gastos, aumenta la liquidez y disminuye el déficit sin tocar los gastos ni reducir empleo (al revés). El gasto no es malo, lo malo es no tener dinero para pagarlo. Os invito a todos que busquéis un inconveniente: no lo encontraréis: convenio.ra@hotmail.es.

Un ejemplo de Convenio R.A.: Un burger próximo a un instituto ha visto caer sus ventas de forma dramática. El propietario decide aplicar un CRA y comunica a la Dirección del Centro que desde ese día, destinará una parte de sus beneficios futuros a ayudar al APA del centro, para que los chicos vayan de excursión o cubran otros gastos. Los chicos (y los profes) empiezan a ir más al burger, el propietario ingresa el dinero acordado. Los chicos alquilan un bus para la excusión; el chófer está encantado. Para en un cafetería que se llena al instante. El chofer se pregunta ¿de dónde sacaron estos chicos el dinero para contratarme? Del burger. El señor de la cafetería querrá que el chofer haga más paradas allí, y el chófer que lo llamen más veces. En resumen, todos querrán que el burger venda mucho, porque cuánto más venda, más recibirá el instituto, el chófer, el bar, el hotel, el pueblo donde vayan. Todo eso sin costarle un céntimo al Estado, sin limosnas y sin gaitas. Pero el efecto es exponencial. El burger buscará más colegios con necesidades. Si las excursiones aumentan, la empresa necesitará más choferes, el bar más camareros… y si alguna vez van a aquel pueblo y les apetece comer una hamburguesa…, ¿dónde irán? Se puede ver claramente que nadie se perjudica y todos se benefician, además se puede aplicar a todo tipo de productos y servicios.

Con la publicación de este libro que usted mismo define con mucho humor, de “pluriayuda”, pretende expandir la idea del marketing solidario y parece que el ámbito local es una buena plaza para empezar. ¿Qué acciones está llevando a cabo ?

Tengo intención de que el próximo 30 de marzo se celebre el Primer Convenio R.A. del Mundo Mundial, aquí en Monforte de Lemos y en todas las localidades que se apunten. Soy consciente de que será difícil, al menos ahora, pero con un solo euro que se genere (y serán muchos miles) habré demostrado que los Convenios R.A. no sólo funcionan, sino que son la mejor alternativa para superar una situación como esta. Siempre podré llevar el dinero que se genere al Banco de España,(o al BCE) y decirles:“Tengan, señores, un dinero que salió de la nada, no le debemos a nadie, y llegó aquí después de generar actividad y empleo, sin recortar nada y sin subir impuestos.” Si cuatro, como se suele decir, generamos 200 euros, ¿cuánto podrían derivarse de millones de ciudadanos y más millones de transacciones?

Si los “culpables” de la deuda, el déficit, etc. no se ponen manos a la obra, tiene que hacerlo el ciudadano, ¿pero no es esto pagar justos por pecadores?

Estoy seguro que cuando se conozcan e implanten, los justos se subirán al carro y los pecadores se bajarán de él. Pero ellos solos, sin estridencias ni malos modos. Un Convenio R.A. es un proceso sólido y sin fisuras, sin lugar para especuladores o chupópteros. No aplican el Tú sí y el Tú no, ni está reservado el derecho de admisión, pero como propugnan el beneficio de todos, a los que solo quieren ganar ellos, simplemente no les interesarán las condiciones. Los Mercados lo tendrían mal (pobrecitos). Si perjudican a alguien será a esa minoría que nos ha estado masacrando durante los últimos cinco mil años.

¿Cuál es la respuesta que encuentra cuando acude a contar su idea?

Salvo contadas excepciones y apoyos, el resultado ha sido descorazonador, pero lo bueno está por venir. Sin embargo, me parece suficiente. No los culpo, nos parece normal pagar duros a seis cincuenta, y cuando nos los ponen a cinco pesetas nos saltan las alarmas. Estoy acostumbrado a pelear contra las olas. Me acuerdo mucho de Galileo, pero no me pienso retractar. Sé que cuando esto se ponga en marcha será imparable. Como dice Papá Ingenio (el padre de Convenio) en el libro: “Todo saldrá bien, lo malo es el mientras”.

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4 Comments

  1. TENGO LA MEJOR DE LAS OPINIONES DEL ESCRITOR JOSE AMARO, YA QUE EN MI PAIS ESTAMOS MUY PENDIENTES DE LO QUE HACE, PIENSA, ACTUA, ESCRIBE, SOMOS UN GRUPO DE LECTORES , INCLUSO UNA EDITORIAL CUYO PRESIDENTE ES PUERTO RIQUEÑO ESTA CON SU GRUPO TRATANDO DE HACER VARIAS COSAS CON EL ESCRITOR JOSE AMARO, ES MAS, CREO QUE YA EMPEZARON A HACERLO, SOLO QUE MIS MULTIPLES VIAJES AL EXTERIOR POR AHORA NO ME COMUNIQUE CON NINGUNO, ES ADEMAS LA PURA VERDAD DE LO QUE SE TRATA ESTO QUE ESCRIBIO, ESTAMOS AL TANTO DE LO QUE PASA EN EL MUNDO Y EN ESPAÑA., MARTA CASACCIA

  2. La idea de los Convenios RA es toda una forma de funcionar con el lema “para que todos los implicados ganen”. El ejemplo del burguer es claro, y si de especializaran en ello als PYMES locales beneficiando a su entorno, sea colectivos o personas, seguro que crea una compliciada muy necesaria en estos momentos para que sobrevivan muchas empresas.

    La verdad es que de siempre y a otro nivel ya se hace esto (tiendas y empresas colaboran con fiestas patronales, con ongs locales, etc.) pero pàrece que estos convenios suponen crear un lazo más fuerte y duradero con el objetivo social y por eso tendrian más efecto llamada a largo plazo. La idea puede ser preciosa, y muy necesaria para que la ciudadanía reclamen de nuevo sus tiendas y empresas cercanas, sus PYMES, y se propnga abiertamente no pisar una gran empresa si nos es que no hay otro remedio.

    Solo espero que una vez se estabilice esta gran desazon económica que nos tiene a todos con miedo por lo quepueda suceder, este tipo de ideas den lugar a un comercio más comprometido con su entorno, y a unos ciudadanos más comprometidos con su comercio.

  3. Gracias por tu comentario, María Jesús, y disculpa porque no lo había visto hasta ahora.:(
    Si te fijas, no se puede decir para que todos ganen y al mismo tiempo no pisar los grandes o los pequeños comercios. En este sentido creo que el Convenio R.A. va más allá, quiero decir que supone romper con muchos tópicos, como los chinos, no compre fuera, a éstos o a aquellos. Solo hay que darle la vuelta y ser por un momento “los otros”. En este link, creo que se resume la filosofia de un Convenio R.A.

    https://www.facebook.com/photo.php?fbid=291904847577447&set=pb.100002738033941.-2207520000.1352247619&type=3&src=https%3A%2F%2Ffbcdn-sphotos-g-a.akamaihd.net%2Fhphotos-ak-ash3%2F644569_291904847577447_511802908_n.jpg&size=960%2C720

    Y en este video de Youtube,

    http://www.youtube.com/watch?v=GQJSa_IxRDM

    Despacito y buena letra se van haciendo cosas, y cuando tengamos el virus instalado… los efectos serán sorprendentes,

    Muchas gracias por tu comentario.

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